viernes, 23 de septiembre de 2011

Amor Imposible




No me mires con esos ojos,
Fantasma del pasado,
Que aunque griten mis mofletes rojos,
Mi paladar seguirá encallado.

No juegues con esta sensible piel,
Vampira del placer,
Que esta reacción no es de hiel,
Sino del deseo de tu apasionado hacer.

No dibujes mi lujuriosa mirada,
Con esa sonrisa burlona del pecado,
Que mis ojos te imaginan tumbada,
En un perfecto imposible temprano.

No me abrigues con tu negro manto,
Que cubre mi cordura con su presencia,
Decorando el viento me abandonas en llanto,
Plasmandome esa silueta que ahora será mi creencia.

Zopenko Smith

lunes, 19 de septiembre de 2011

Un Día de Playa



Las olas en calma decoran el mar plagado de gente. Como si utilizaras el rellenar espacio del paint con varias tonalidades, lejos quedan esas rayas oblicuas y esos pájaros de dos rayas. Aquellas nubes de tres círculos, o aquél Sol sonriente de flequillo leonil. La realidad es en realidad un copia y pega de la ficción, pero con más matices.

Pasan las horas, y se puede ver al Sol volando hacia el horizonte, mientras es ahora cuando la gente decora el mar, los ojos de las más bellas barrigas se tapan y las voces van bajando de tonalidad.

Llegó el momento de marchar a un lugar mejor, un lugar en donde mejor se está, en donde la arena deja pasar a unos tablones de madera, y en donde se puede la piel secar mientras se moja la garganta.

Allí estamos, de camino al pequeño paraíso. Como si fuéramos unos Reservoir Dogs Hawaianos, con nuestras gafas de sol, toalla al hombro y chancletas en las manos. Resplandecientes lucimos a la luz del Sol, como si nos tratase como un gran mito, nos sentamos a la sombra, alzamos la mano y un personaje mágico sale, por fin, por fin hemos llegado al chiringuito.

Zopenko Smith

domingo, 19 de junio de 2011

Perro Sin Luna


Os voy a contar una historia de un perro abandonado, enamorado de una loba, que le roba su corazón helado. Loba en la noche, y sin que le roce, el siente sueños con su pelaje.

La luna llena se tapa los oídos, cuando el perro empieza con los aullidos, pero aun así nota sus lamentos como le perforan los tímpanos, repámpanos deja de intentar ser lo que no eres perro del demonio, déjame soñar con que puedo engañar a esta bella loba, luna boba. Luna ofendida se marcha rendida, y el sol resacoso se alza para unos solo, y para otros, hermoso.

La loba ahora duerme tranquila en una extraña madriguera, mientras perro solitario se mantiene vivo mientras escribo, pero temeroso de ahogarse en su mar de recuerdos, miedoso de despedirse de sus sueños y abatido por encontrarse solo sin sol, vacío sin luna y triste por siempre sin su loba.

Zopenko Smith

martes, 31 de mayo de 2011

Prisión Imaginaria

 

Porque de repente me he dado cuenta que eres tan grande como mis ojos quieren que seas. Ha llegado el momento de empequeñecerte por mi bien, y encontrar el camino como corazón solitario, y no compartiendo el alma con el fantasma del deseo, al que rozo con los dedos sin llegar a alcanzar. Por fin comienzo a estar a gusto en mi pecho espacioso, sin estrecheces innecesarias y sin sangrar lagrimas imaginarias.

Comienzo a saborear el regusto de descansar, de tus imágenes de alta resolución y tus videos en HD. Por fin en el tiempo puedo retroceder para poder verte tan solo en tus retratos de lienzos polvorientos y en tus videos de 8 milímetros. Fuiste la bella y calurosa estrella en la que he orbitado durante toda mi vida hasta que te has convertido en un cometa frio y pedregoso que desaparece sin más.

Siento estas cadenas cursis, como cada vez me aprisionan menos, y noto como esta celda llena de besos de piedra, se ensancha al ritmo de mis pulsaciones alegres y ruidosas. Los ojos se me despiertan después de años cerrados, desemperezando las lagañas traidoras que me encerraban en mi mente, mostrándome la película de tu vida, que aun sin salir ni en los créditos, mil veces me veía.

Respiro hondo el aire hediondo que ya no puedes corromper con tu dulce fragancia, y con una fuerza que las lágrimas me habían robado, me despojo de mis cadenas y sonrío al ver el techo de mi celda derrumbado.
Ya no me afectan tus sueños, ya no temo por tu presencia, ya no vivo para ti, ni quiero tu amor. Tan solo te he guardado en mi, un rinconcito que no puedo hacer desaparecer, es tu pequeño espacio en mi ser, que siempre he tenido y siempre tendré, ese espacio que incita al recuerdo, y que como de una semilla se tratase en cualquier momento puede florecer.

Zopenko Smith

sábado, 7 de mayo de 2011

De Senderos y Caminantes


Ha llegado el momento de no volver hacia atrás, de llorar, de sentir, de volverse a enamorar. A lo de antes punto y final, miro atrás y comienzo a bostezar, porque no quiero sueños ni recuerdos, quiero dibujar el camino, con la música del rock, enchufarle decibelios y hacer desaparecer a quien no quiera escuchar mi son. Voy a escribir la comedia de mis zapatos, esa que un día indagará en mis futuros recuerdos, y que me servirá para que de una ojeada me pueda reír del pasado.

Mi mundo se ha detenido, los arboles inertes sonríen con su corteza burlona y la misma hierba me relame los tobillos una y otra vez. Noto como se para mi tiempo, mientras mi alrededor fluye al son del sol y del cielo. La brisa me acaricia la cara, y la vida sobre mí se derrama, en cada bocanada. No estoy en ningún sitio, ni este es mi destino, pero llevo caminando mucho tiempo, y sin duda este descanso me lo he merecido.

Me siento en la falda de un árbol, recubierto de paz, miro el camino que me queda por andar, y sonrío cuando miro todo lo que he hecho ya. Me encuentro en un sinsentido, al verme envuelto en aquel sendero ya creado. A la derecha volvería hacia atrás, a la izquierda seguiría por el camino.

Me levanto, agarro mi mochila y comienzo a saborear el sabroso gusto de la improvisación cuando sigo de frente, preparado para atravesar ríos y montañas, voy pisando fuerte con mi particular canción indecente.

Zopenko Smith